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TRUCOS PARA SER UN BUEN JEFE

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TRUCOS PARA SER UN BUEN JEFE

September 15,2016 Estefania 0 Comentarios

Muchas veces en las empresas se quejan por perder a sus mejores empleados, y tienen un buen motivo para quejarse: pocas cosas hay más costosas y perturbadoras que perder a personal cualificado.

Hoy os traemos un post que me llama mucho la atención el original esta sacado de estas dos paginas  https://www.estrategiaynegocios.net Y http://www.huffingtonpost.es/ en el encontramos varios motivos por los que el personal cualificado al final toma una decisión.

Esperamos que os sirva de ayuda y si os sentís identificados en algún punto podáis tomar otra perspectiva.

 

  1. EVITA la excesiva carga de trabajo

Nada quema más a un buen empleado que una carga de trabajo desproporcionada. Es tan tentador mandar el trabajo más difícil a los mejores trabajadores que no se puede remediar.

Para los empleados, resulta desconcertante: se sienten como si se les estuvieran castigando por hacer bien su trabajo.

Además, también es contraproducente. Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Stanford (Estados Unidos) demuestra que la productividad por hora desciende notablemente cuando se exceden las 50 horas laborales semanales, y la productividad cae tanto al pasar las 55 horas semanas que prácticamente no se obtiene ningún beneficio de trabajar más. Para muchos empleados su jornada laboral comienza cuando salen de casa y terminar cuando vuelven a ella.

Si se tiene que aumentar la cantidad de trabajo que están realizando los empleados con más talento, lo mejor es aumentar también su estatus dentro de la empresa. Los empleados cualificados asumirán grandes cargas de trabajo, pero no se quedarán en la empresa si su puesto les asfixia poco a poco. Los aumentos de sueldo unidos a los  ascensos son buenas maneras de incrementar también la carga de trabajo. Si crece la carga de trabajo por el mero hecho de que los empleados tienen talento y no se cambia nada más, estos buscarán otro puesto de trabajo en el que se les trate como merecen.

  1. RECONOCE Y RECOMPENSA las aportaciones de los trabajadores por el trabajo bien hecho

Es fácil subestimar el poder una palmadita en la espalda, especialmente con los mejores trabajadores, que se sienten intrínsecamente motivados. A todo el mundo le gusta que le feliciten, sobre todo a aquellos que trabajan duro y dan todo de sí mismos. Es necesario que los jefes se comuniquen con sus trabajadores, averigüen qué tipo de cosas les hacen sentir bien (en algunos casos, un aumento; en otros, el reconocimiento público) y los recompensen por el trabajo bien hecho.

 

  1. PREOCUPATE por tus empleados

Las empresas que actúan con más inteligencia se aseguran de que sus directores sepan mantener un equilibrio entre la profesionalidad y la humanidad. Este tipo de jefes son los que celebran los éxitos de sus empleados, empatizan con los que lo están pasando mal y estimulan a sus trabajadores. Es imposible trabajar ocho horas al día con alguien que no se implica personalmente y que solo se preocupa por el rendimiento de producción.

  1. TEN PALABRA

Cuando un jefe se compromete a algo, la opinión que tienen los trabajadores de él mejora, ya que le perciben como alguien honesto y digno de confianza (dos cualidades muy importantes en un buen jefe). Pero, si no lo cumple, el jefe se convierte en alguien insensible, falso e irrespetuoso. Después de todo, si el jefe no cumple con sus compromisos, ¿por qué deberían hacerlo los demás?

  1. CUIDADO CON LA GENTE EQUIVOCADA ascender a la gente equivocada puede ser un grabe error

Lo que quieren los trabajadores con talento es trabajar con profesionales que estén a su altura. Trabajar con alguien que no se implica lo mismo que tu desanima a muchos trabajadores y ascender a la gente equivocada es incluso peor. Alguien que se parte el espinazo se siente insultado cuando ve cómo ascienden a otra persona que se toca las narices en el trabajo. Está es una de las principales razones por las que los empleados cualificados dejan su puesto.

  1. DEJA QUE SE IMPLIQUEN en algo más que su trabajo

Preguntarle a los trabajadores con talento como llevarían ellos mismo a cabo su jornada laboral les da la posibilidad de  aumentar su productividad y su grado de satisfacción en el trabajo.

Muchos jefes se limitan a trabajar según lo establecido, quizá por el miedo de que se produzca un descenso en la productividad si dejan a los trabajadores expandir su foco de atención y perseguir sus intereses. Se trata de un miedo infundado. Hay estudios que demuestran que los empleados a los que se permite entregarse a sus pasiones en el trabajo experimentan un estado mental de euforia que les hace ser cinco veces más productivos que de costumbre.

 

  1. SACA PARTIDO a las habilidades de los trabajadores

Cuando se pregunta a los jefes porque no les prestan atecion atención a sus empleados, intentan excusarse utilizando frases como “tengo confianza en ellos”, “tienen suficiente autonomía”  etc, lo cual no tiene ningún sentido. Los buenos jefes prestan atención a sus trabajadores, los escuchan y hacen críticas constructivas.

Ser jefe no tiene fin. Si se cuenta con trabajadores con talento, lo primordial es contrar áreas en las que puedan aprovecharse o mejorar sus habilidades. Los empleados mejor cualificados quieren que haya feedback -de hecho, más que los que no están tan bien cualificados.

 

  1. CREATIVIDAD

Los empleados mejor cualificados buscan mejorar todo lo que tocan. Si se les impide cambiar y mejorar las cosas solo por el mero hecho de que al jefe le incomoda la situación, acabarán odiando su trabajo. Enjaular su deseo innato de crear no solo limita a los empleados, sino que también limita al jefe.

  1. DESAFIOS

Los buenos jefes estimulan a sus empleados pidiéndoles que intenten conseguir logros que en un primer momento parecen inconcebibles. Cuando los trabajadores inteligentes y con talento ven que están llevando a cabo tareas demasiado fáciles o aburridas, buscan otro trabajo que desafíe un poco más su intelecto.

En resumen

Si se quiere conservar a los mejores trabajadores, hay que poner especial atención al trato que se les da. Aunque estos trabajadores sean duros como una roca, su talento ofrece infinidad de opciones. Lo que hay que conseguir es que sean ellos los que quieran trabajar para ti.